Como comentábamos en un artículo anterior, es frecuente encontrar errores en textos en castellano cuyo origen es la influencia de una lengua extranjera en el autor del mismo, o en su traductor.
Se trata de incorrecciones ortográficas, léxicas, de puntuación, gramaticales y sintácticas que merman la calidad del texto y pueden incluso provocar que este transmita un mensaje distinto al deseado, tanto en textos literarios como en textos académicos, científicos o técnicos.
Para evitarlo, es muy recomendable contar con los servicios de un profesional de la traducción o un corrector profesional, según el caso.
Extranjerismos más habituales
Anglicismos: extranjerismos que proceden del inglés.
fashion, cool, esprint, tráiler, feeling, táper…
Galicismos: extranjerismos que proceden del francés.
amateur, buró, carnet, chef, crepe, tour…
Germanismos: extranjerismos que proceden del alemán.
chucrut, delicatesen, leitmotiv, obús, zepelín…
Arabismos: extranjerismos que proceden del árabe.
albahaca, ojalá, imán, islam, hachís, zanahoria…
Lo suyo sería usar el término en español cuando este exista, y reducir el uso de extranjerismos a aquellos casos en que no haya una palabra equivalente en castellano (ya sea propia, castellanizada —extranjerismo adaptado— o como préstamo).
Algunos extranjerismos están aceptados por la RAE, otros no, así que el hecho de estar acostumbrados a verlos en los medios o a usarlos en la lengua oral no supone automáticamente que su uso sea correcto.
Errores de puntuación que más abundan
No usar los signos dobles correctamente. En español, las exclamaciones y las interrogaciones se abren y se cierran. También los paréntesis, comillas…
¿Así? ¡Así! (No así!
Usar comas para todo. No hay que abusar de la coma, el español usa los dos puntos en algunas ocasiones.
Utilizar el tipo de guion incorrecto. Recuerda que hay tres tipos de guiones o rayas y que las normas de uso para cada uno difieren bastante entre lenguas.
Puntuación incoherente. Es una consecuencia directa de la falta de aplicación de las normas de la lengua española de manera coherente y consistente, de modo que se mezclan criterios propios y ajenos, lo cual da como resultado textos confusos y poco limpios donde conviven distintos tipos de comillas sin justificación, estructuras sintácticas forzadas, comas que rompen la fluidez del texto, puntos que separan decimales, etc.
Usos incorrectos de mayúsculas y minúsculas
En algunas lenguas (como el inglés o el alemán) se utiliza la inicial mayúscula en muchos más casos que en castellano, por eso ocurre a menudo cuando se traduce un texto de estas al español que se trasladen al mismo todas esas mayúsculas que, en realidad, son incorrectas. Por ejemplo, en sustantivos referidos a etnias o religiones, adjetivos gentilicios, nombres de días y meses del año, títulos de obras literarias o cinematográficas, entre muchos otros.
