Las normas de estilo son un conjunto de criterios predefinidos por un organismo o entidad que se aplican de manera generalizada en los textos de un determinado sector o tema.
Estas normas de estilo suelen asociarse a los criterios para elaborar las citas dentro de un texto y las referencias bibliográficas al final del mismo; sin embargo, ese no es el único aspecto que regulan (también establecen criterios para la estructura, los encabezados, las tablas y figuras, etc.), por lo que es importante conocerlas en su totalidad, sobre todo cuando se trata de textos o trabajos académicos, científicos o técnicos.
Probablemente, las normas de estilo más conocidas sean las Normas APA (American Psychological Association), pero no son las únicas (también está el Manual de Estilo de Chicago, el Formato MLA, las Normas de Vancouver, el Estilo Harvard…), así que es importante no dar por hecho que todas las publicaciones aplican la normativa APA y asegurarse de que se está utilizando el criterio designado por esa publicación en concreto.
Por otro lado, la mayoría de ellas (y, en particular, las universidades y centros análogos) realizan adaptaciones de las Normas APA a su caso concreto, por lo que pueden existir pequeñas diferencias que habrá que tener en cuenta.
Tanto las revistas como las universidades suelen publicar y explicar en su web los criterios que se deben aplicar en los trabajos que se realicen en su ámbito. Ante la duda, más vale preguntar que arriesgarse a presentar un trabajo que no cumple con los criterios básicos de publicación.
La revisión y adecuación de las citas y referencias bibliográficas, así como otros aspectos de estilo, es fundamental en cualquier texto serio y profesional (tesis doctorales, artículos académicos, trabajos científicos o técnicos…), por lo que es recomendable dedicarle el tiempo necesario.
Se trata de una tarea que requiere tiempo, atención al detalle y sistematización, por lo que disponer de los servicios de un corrector profesional que pueda realizarla sin estar atendiendo a otros aspectos del trabajo (el contenido, los plazos…) resulta muy conveniente para garantizar el mejor resultado.
